Bertone Runabout, el regreso de un icono de diseño italiano con motor japonés…

29 de enero de 2026
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El nuevo Bertone Runabout es la forma que ha elegido el histórico carrocero italiano para mirar a su pasado sin quedarse anclado en la nostalgia. Más de medio siglo después de aquel audaz prototipo presentado en Turín, la firma rescata su silueta en cuña y su espíritu náutico en un deportivo biplaza muy exclusivo, enfocado a coleccionistas europeos que buscan algo distinto a los superdeportivos de gran serie.

Esta reinterpretación del Autobianchi A112 Runabout de 1969 mantiene la esencia del original, pero la traslada a un contexto actual, siguiendo la tendencia de resucitar clásicos italianos con materiales ligeros, un motor moderno y una producción artesanal extremadamente limitada. No pretende ser un restomod ni una copia literal, sino una lectura contemporánea de uno de los ejercicios de diseño más libres de la casa Bertone.

Del concept de 1969 al programa Bertone Classic…

El germen de este proyecto se remonta al Salón del Automóvil de Turín de 1969, cuando Marcello Gandini ideó sobre la base de un Autobianchi A112 un biplaza de motor central, líneas afiladas y clara inspiración en las lanchas de competición italianas. Aquel Autobianchi A112 Runabout se convirtió en un icono del diseño setentero y sirvió de referencia para modelos posteriores como el Fiat X1/9.

Con el nuevo Runabout, Bertone inaugura el programa Bertone Classic o Classic Line, una línea de productos destinada a reinterpretar algunos de sus prototipos más recordados. La marca, fundada en 1912 por Giovanni Bertone como taller de carruajes, fue durante décadas un vivero de talentos: Giorgetto Giugiaro, Marcello Gandini o Franco Scaglione firmaron allí algunos de los coches más reconocibles de la historia.

Tras atravesar una etapa complicada, la compañía fue adquirida por los hermanos Mauro y Jean-Franck Ricci, que en 2022 lanzaron el GB110 como primer modelo de su nueva era. Este Runabout se convierte ahora en su segundo gran proyecto de producto, con una apuesta clara por la exclusividad, el diseño italiano y la producción artesanal.

Diseño: silueta en cuña y sabor náutico…

El lenguaje formal del Bertone Runabout gira alrededor de dos trazos básicos: una línea de cuña inclinada hacia delante y una zaga tipo coda tronca, ese corte abrupto que forma parte del vocabulario clásico del diseño italiano. El resultado es un coche muy bajo, compacto y visualmente tenso, que recuerda de inmediato al concept original sin caer en una réplica literal.

A nivel estético, el coche muestra proporciones equilibradas, una parte trasera descendente, persianas en la luneta y un uso inteligente de los volúmenes en negro en la zona inferior que estilizan su figura. Muchos observadores han señalado su parecido con el Fiat X1/9, algo lógico si se tiene en cuenta que aquel modelo ya bebía del Runabout de finales de los sesenta.

La influencia del mundo náutico está muy presente: hay una línea de cintura horizontal continua, superficies que evocan un casco de barco, elementos mecánicos a la vista y una clara sensación de “cubierta” alrededor del habitáculo. La propia marca define su enfoque como Italian Neo-Retro Modernity, una mezcla de referencias clásicas y lenguaje contemporáneo.

Uno de los rasgos más llamativos es la recuperación de los faros escamoteables, reinterpretados con tecnología LED y un diseño pixelado. Se integran en un frontal muy fino, con una gran toma de aire que conecta con una salida en el capó, pensada tanto para refrigerar como para generar carga aerodinámica. Completan el conjunto unas llantas de aluminio forjado de 18 pulgadas delante y 19 detrás, montadas sobre neumáticos de alto rendimiento.

Barchetta y Targa: dos carrocerías, una misma idea…

El Runabout se ofrece en dos configuraciones de carrocería que comparten proporciones, geometría y filosofía general, pero ofrecen experiencias de uso distintas. La primera es la variante Barchetta, completamente abierta, sin parabrisas tradicional y pensada para maximizar la conexión directa entre el conductor, el entorno y la propia mecánica; conceptos que comparten fabricantes italianos de series limitadas.

La segunda opción es el formato Targa, que introduce un techo de fibra de carbono desmontable. Este panel se puede retirar para dejar el coche casi tan abierto como la barchetta, pero añade un plus de versatilidad para climas menos benignos, algo especialmente relevante en mercados europeos donde el coche pueda convivir con estaciones más frías o lluviosas.

En ambos casos, la coherencia formal se mantiene: la silueta en cuña, el arco de seguridad posterior y la lectura horizontal de las superficies siguen siendo protagonistas. La marca insiste en que la arquitectura general prima por encima del mero efecto estilístico, buscando claridad de volúmenes y una relación honesta entre diseño y función.

Interior minimalista con guiños marineros…

Puertas adentro, el habitáculo biplaza sigue fiel al enfoque de reducción de elementos. Olvídate de pantallas gigantes o menús complejos: Bertone ha optado por un planteamiento muy analógico, con una tecnología discretamente integrada y una fuerte inspiración en los instrumentos náuticos clásicos.

Los ocupantes se sientan muy bajos, casi incrustados en una estructura que recuerda a un casco de lancha. Los asientos tipo bucket de diseño deportivo, inspirados en los del prototipo de 1969, están tapizados en cuero y pueden combinar distintos tonos, como granate, blanco y negro, a elección del cliente. En algunas versiones se prevén arneses de cuatro puntos para reforzar el carácter de coche de alto desempeño.

Delante del conductor solo hay un instrumento digital principal, a modo de tacómetro, encargado de concentrar la información esencial. A su lado, controles físicos para climatización y funciones básicas, una palanca de cambios manual con rejilla vista y mandos mecánicos claramente identificables. Nada de interfaces recargadas ni asistentes invasivos: la idea es que la conducción sea lo más directa posible.

Uno de los detalles más curiosos es la brújula central flotante situada en la parte superior del salpicadero, un guiño a los sistemas de navegación analógicos utilizados en las embarcaciones. Este elemento simbólico refuerza la conexión con el universo marítimo y subraya la vocación lúdica del coche, más cercana al uso recreativo que al transporte diario.

Chasis de aluminio y fibra de carbono: peso pluma…

Bajo la piel, el Bertone Runabout recurre a una arquitectura ligera muy en la línea de lo que cabría esperar en un deportivo de inspiración Lotus. El chasis está construido en aluminio extruido y soldado, sobre el que se ancla una carrocería de fibra de carbono fabricada prácticamente a mano, un enfoque compartido con algunos coupés italianos de gama alta.

Esta combinación permite contener el peso en cifras realmente bajas para un coche de este nivel de prestaciones. Dependiendo de la fuente y de la configuración, se habla de un peso entorno a los 1.050-1.150 kg, lo que se traduce en una relación peso-potencia muy favorable. En la práctica, ofrece sensaciones más cercanas a un deportivo ligero que a un gran turismo pesado.

La suspensión recurre a un esquema de doble triángulo superpuesto en ambos ejes, con amortiguadores ajustables en varias vías y barras estabilizadoras regulables. De esta forma, el propietario puede afinar el comportamiento del coche tanto para carretera abierta como para sesiones esporádicas en circuito, algo que tendrá especial interés para aficionados europeos con acceso a trazados como Nürburgring, Spa o Montmeló.

Motor V6 sobrealimentado de origen Toyota…

Uno de los puntos más comentados del proyecto es la elección del motor. En lugar de emplear un propulsor italiano, Bertone ha optado por un V6 de 3,5 litros sobrealimentado de origen Toyota, una decisión que prioriza la fiabilidad, la compacidad y la facilidad de integración en un chasis ligero de motor central.

Todo apunta a que se trata de una evolución del conocido bloque 2GR-FE/2GR-FZE usado por Lotus en algunos de sus modelos más recientes. Hablamos de un V6 a 60 grados, con bloque y culatas de aluminio, distribución DOHC y sobrealimentado mediante un compresor Eaton. Bertone realiza su propia calibración de admisión, escape y gestión para adaptarlo a las necesidades del proyecto.

Según las especificaciones facilitadas, este motor desarrolla en torno a 469-475 CV de potencia y un par máximo de aproximadamente 490-625 Nm, dependiendo de la configuración final. La tracción es trasera y la transmisión corre a cargo de una caja de cambios manual de seis relaciones, un guiño deliberado a los entusiastas que siguen prefiriendo el control directo frente a las cajas automáticas.

Con este conjunto y gracias al peso contenido, el Bertone Runabout anuncia una aceleración de 0 a 100 km/h en 4,1 segundos y una velocidad máxima situada alrededor de los 270-273 km/h. Cifras claramente competitivas dentro del segmento de deportivos de nicho, aunque el enfoque del coche parece más orientado a la experiencia de conducción pura que a la lucha por batir cronos.

Dimensiones y presencia en carretera…

El coche se sitúa dentro del universo de los deportivos compactos de motor central. La longitud ronda los 3,99 metros, con una anchura de aproximadamente 1,84 metros y una altura cercana a 1,12 metros. La batalla se sitúa en torno a los 2,37 metros, una cifra que recuerda a las cotas utilizadas por los Lotus Exige de última generación.

Estas proporciones se traducen en un coche muy bajo y pegado al suelo, con una postura de conducción casi de competición. La combinación de vía ancha, voladizos cortos y peso reducido promete reacciones rápidas y un gran nivel de agilidad, algo especialmente apreciado en carreteras secundarias europeas reviradas o en tramos de montaña.

Producción limitada y personalización extrema…

Una de las claves del proyecto es su carácter ultraexclusivo. Bertone ha confirmado que solo se fabricarán 25 unidades del Runabout para todo el mundo, cada una de ellas construida de manera artesanal y con un alto grado de personalización a través del Centro Stile Bertone. Una estrategia parecida a otras ediciones limitadas del mercado italiano.

Cada coche se configura prácticamente a medida, con libertad para definir colores exteriores, combinaciones de pintura (incluyendo esquemas tricolores que evocan al modelo original), materiales interiores, costuras, inserciones de aluminio mecanizado y otros detalles de acabado. La intención es que no haya dos unidades exactamente iguales.

En cuanto al precio, las cifras oficiales sitúan el punto de partida en torno a los 390.000 euros antes de impuestos, una cantidad que puede elevarse de forma significativa con la personalización. Algunas estimaciones, incluyendo tasas y opciones, colocan el coste real en el entorno de los 500.000 euros para mercados europeos con fuerte carga fiscal, como puede ser el caso de España o algunos países del centro y norte de Europa.

Este nivel de exclusividad y coste posiciona al Bertone Runabout dentro del grupo de deportivos de colección, más próximos a las piezas de inversión que a los coches de uso cotidiano. No obstante, al tratarse de una producción muy baja, el modelo se beneficia de un marco regulatorio que le permite incorporar soluciones poco habituales en vehículos de gran serie, como los mencionados faros escamoteables.

Presentación en Rétromobile y enfoque más europeo…

El debut público del Bertone Runabout tendrá lugar en el entorno de Rétromobile 2026, uno de los eventos de referencia en Europa para los amantes del coche clásico y de colección, celebrado en París. Bertone mostrará el nuevo modelo junto al Runabout original de 1969, subrayando así la continuidad entre ambos proyectos.

Además de Rétromobile, el coche se ha dejado ver en espacios como el Ultimate Supercar Garage, donde comparte escenario con algunos de los deportivos más exclusivos del planeta. La marca apunta de forma clara al mercado europeo, donde hay una base consolidada de coleccionistas familiarizados con la historia de Bertone y sensibles a este tipo de propuestas de serie muy limitada.

Aunque no se han detallado aún todos los planes de distribución, es previsible que muchas de las 25 unidades acaben en manos de clientes de Europa occidental, incluyendo países como Italia, Francia, Alemania, Reino Unido o España, donde el culto al diseño italiano y a los deportivos de nicho sigue muy vivo.

Lo que propone el Bertone Runabout es, en el fondo, una alternativa a la homogeneidad del mercado actual: un deportivo ligero, de motor central, con cambio manual, faros escamoteables y un diseño con personalidad propia, producido en cantidades mínimas y con un claro respeto por la historia de la marca. No busca deslumbrar a golpe de cifras ni convertirse en un superventas, sino ofrecer a unos pocos clientes una pieza de colección con la que disfrutar conduciendo sin filtros en las carreteras europeas.

Fuente – Bertone

Imágenes | Bertone













Fuente de este artículo: Lanzamientos – Actualidad Motor
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