El Volkswagen ID.4 se renuevará a fondo y adoptará el nombre ID. Tiguan

26 de enero de 2026
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Volkswagen ha decidido dar un giro importante a su estrategia eléctrica y poner fin, poco a poco, a la etapa de los nombres formados solo por números. El todocamino eléctrico de tamaño medio de la marca, hasta ahora conocido como ID.4, afrontará un restyling profundo y cambiará de denominación comercial para pasar a llamarse ID. Tiguan. El movimiento pretende aprovechar la enorme popularidad del Tiguan de combustión, uno de los SUV más vendidos de Europa en los últimos años.

Con este cambio, el fabricante alemán busca acercar de nuevo sus coches eléctricos a un público que se siente más cómodo con los nombres clásicos de la casa. La familia ID no ha logrado conectar del todo con muchos clientes europeos, y la dirección de la compañía asume que la numeración pura ha terminado generando más confusión que identidad, especialmente en un mercado cada vez más competido por marcas chinas y coreanas.

Del ID.4 al ID. Tiguan: un cambio que va más allá del nombre…

La decisión de rebautizar este modelo ha salido a la luz a través del sindicato alemán IG Metall, muy presente en las plantas de Volkswagen en Alemania. Según estas fuentes, el actual ID.4 sufrirá una actualización tan extensa que la compañía ha optado por asociarlo directamente con el éxito comercial del Tiguan, en lugar de mantener una denominación que no ha terminado de calar entre los compradores.

En Wolfsburgo se ha asumido que intentar borrar décadas de historia de un plumazo no ha salido como se esperaba. El ID.4 nació con la misión de ser el buque insignia eléctrico de la marca, pero la realidad del mercado ha sido otra. Ventas discretas en relación con las expectativas y una respuesta tibia por parte de clientes acostumbrados a referencias tan claras como Golf, Polo o Tiguan. De ahí la apuesta por unir el prefijo ID., que identifica a los modelos de cero emisiones, con nombres ya consolidados.

Fuentes internas apuntan a que el cambio no se limita a una operación de marketing. La cúpula directiva, encabezada por Thomas Schäfer, ve imprescindible recuperar el «factor humano» en sus productos eléctricos, algo que se habría perdido con la sobriedad casi tecnológica de la gama ID. El nombre Tiguan aporta una carga emocional y una familiaridad que el número 4, por sí solo, no conseguía transmitir.

Un restyling profundo con plataforma MEB+ y mejoras clave…

El futuro ID. Tiguan no será una simple actualización estética del actual ID.4. Volkswagen ha prometido una revisión técnica de calado para solventar varios de los puntos más criticados en estos primeros años de vida del modelo alemán. Entre las mejoras en las que pondrán más énfasis se encuentra la adopción de la plataforma eléctrica MEB+, una evolución de la arquitectura actual del Grupo Volkswagen.

Esta base actualizada permitirá introducir nuevas químicas de batería y una electrónica de potencia más eficiente. Para las versiones de acceso se espera el empleo de baterías con celdas LFP (litio-ferrofosfato), una tecnología más asequible y robusta, mientras que las variantes superiores mantendrán paquetes de mayor densidad energética. Con una gestión térmica más afinada y mejoras en el sistema de propulsión, la marca se ha marcado como objetivo alcanzar autonomías reales cercanas a los 600 kilómetros en las versiones de mayor capacidad.

También se prevé la llegada de un nuevo motor eléctrico básico, en línea con lo que ya están haciendo otros modelos del grupo sobre plataforma MEB, como los Ford desarrollados en colaboración con Volkswagen. En lugar de los actuales 170 CV de las versiones de entrada, todo apunta a un incremento de potencia hasta el entorno de los 190 CV, acompañado de baterías en torno a los 58 kWh útiles para las variantes más asequibles, lo que debería traducirse en mejores prestaciones sin disparar los consumos.

Interior con más botones físicos y sensación de mayor calidad…

Uno de los apartados donde más autocrítica ha hecho la compañía es el interior. El habitáculo del ID.4 ha recibido comentarios dispares por su apuesta por superficies táctiles y menús complejos. Con el nuevo ID. Tiguan, Volkswagen quiere dar marcha atrás en parte de esos experimentos: regresarán los mandos físicos para ciertas funciones básicas y se revisará a fondo la ergonomía.

Además, la casa de Wolfsburgo ha tomado nota de las quejas sobre la percepción de calidad. En el ID. Tiguan se usarán materiales mejor rematados y un ajuste más cuidado para alejar la sensación de «ahorro de costes» que algunos clientes y medios especializados habían detectado en la primera hornada de la gama ID. La idea es que el usuario perciba el interior como un espacio más cercano al de un Tiguan de combustión bien equipado que al de un prototipo tecnológico.

Este rediseño interior incluirá también cambios en elementos de uso diario como las manillas de las puertas. Los tiradores empotrados, tan de moda en los últimos años pero poco prácticos para algunos usuarios, darán paso a manetas tradicionales. Es un giro pragmático: se busca facilitar el uso cotidiano y evitar polémicas normativas como las restricciones que han aparecido en determinados mercados, como el chino, hacia este tipo de soluciones.

Nuevo lenguaje de diseño y adiós al ID.5…

En el exterior, las modificaciones irán bastante más allá de un simple retoque de paragolpes. Las fotos espía del restyling dejan ver cambios importantes en la altura de las superficies acristaladas en los pilares A y C, así como un rediseño del techo, el capó, el portón trasero y el voladizo posterior. El resultado será un vehículo que recuerda más a un monovolumen moderno o a un SUV muy práctico que al ID.4 actual, con una mayor conexión visual con el Tiguan de combustión.

Volkswagen aprovechará la ocasión para estrenar un nuevo lenguaje de diseño denominado «Pure Positive». Esta filosofía apuesta por líneas más horizontales, superficies limpias y una presencia robusta pero menos futurista que la de los primeros ID. Se pretende que el coche sea reconocible como un modelo eléctrico moderno, pero sin alejarse tanto de lo que el cliente medio entiende por Tiguan. Menos extravagancia y más familiaridad, en definitiva.

Este replanteamiento estético y de gama tendrá, eso sí, una víctima clara: el ID.5 desaparecerá del catálogo. La marca dejará de ofrecer la carrocería coupé basada en el actual ID.4 y no trasladará ese concepto al nuevo ID. Tiguan. Con ello se busca simplificar la oferta, concentrar recursos industriales y de desarrollo en el modelo de volumen y evitar solapamientos que puedan confundir al comprador.

Calendario, precio objetivo y planta de fabricación…

En cuanto a plazos, el nuevo ID. Tiguan está previsto para finales de 2026, momento en el que arrancará su producción en serie. La llegada a los concesionarios europeos se espera ya para principios de 2027, con un despliegue progresivo por mercados. Aunque todavía no hay cifras cerradas, la intención de Volkswagen es ofrecer un precio de partida en el entorno de los 40.000 euros para las versiones de acceso, con el fin de mantenerlo competitivo frente a los rivales eléctricos de tamaño medio de origen europeo y asiático.

La producción del modelo se concentrará en la planta alemana de Emden, en Baja Sajonia. Según la información difundida por IG Metall, el ID. Tiguan se fabricará allí hasta, al menos, finales de 2031, asegurando una carga de trabajo estable para estas instalaciones. Con este movimiento, el centro se consolida como uno de los pilares de la ofensiva eléctrica de Volkswagen en Europa, compartiendo protagonismo con otros modelos como el ID.7 y sus variantes.

Al mismo tiempo, la transición afectará a la factoría de Zwickau, en Sajonia, que fue la primera planta del grupo reconvertida por completo a la producción de modelos eléctricos sobre plataforma MEB. El ID.4 ya ha empezado a despedirse de sus líneas en este complejo, que se centrará en otros vehículos como el Audi Q4 e-tron, el Cupra Born y parte de la producción del Volkswagen ID.3. El SUV coupé ID.5, que se ensamblaba allí, no se trasladará a Emden y dejará de fabricarse con la entrada en escena del nuevo ID. Tiguan.

La nueva estrategia de nombres: del ID. Polo al posible ID. Passat…

El cambio de denominación del Volkswagen ID.4 a ID. Tiguan no es un caso aislado, sino parte de una estrategia más amplia para renombrar los coches eléctricos con designaciones históricas de la marca. Volkswagen admite que la familia ID.3 e ID.4 no ha logrado una conexión emocional tan fuerte como la que generan nombres con décadas de presencia en el mercado europeo. Con este giro, la firma busca reforzar su identidad y facilitar el reconocimiento inmediato de su gama.

El primer ejemplo de este enfoque fue el modelo inicialmente conocido como ID.2, un compacto eléctrico situado por debajo del ID.3. Antes de llegar a los concesionarios, se decidió rebautizarlo como ID. Polo, vinculándolo con uno de sus urbanos más populares. Este vehículo se fabricará en la planta de Martorell, en España, compartiendo plataforma con el Cupra Raval. La idea es que el cliente relacione rápidamente el tamaño, el estilo y el enfoque del modelo.

También se ha confirmado un pequeño SUV eléctrico que empezó como ID.s2 X y que finalmente se comercializará como ID. Cross, en referencia directa al T-Cross de combustión. Está previsto para la fábrica de Landaben (Navarra), donde compartirá elementos con el futuro Škoda Epiq. Esta estrategia pretende que las denominaciones sean más claras que los números abstractos. Además, la coherencia del plan sugiere nuevos cambios, como un posible ID. Passat para el actual ID.7, fabricado en Emden. Sin confirmación oficial, sería una apuesta clave para impulsar ventas europeas.

Reorganización industrial y ahorro de costes en Grupo Volkswagen…

La ofensiva eléctrica de Volkswagen y el giro en su estrategia de nombres llegan acompañados de una profunda reordenación interna del Grupo Volkswagen. La compañía ha anunciado la creación de un nuevo consejo de grupo de marcas para las firmas de volumen —Volkswagen Turismos, Volkswagen Vehículos Comerciales, Škoda y Seat/Cupra— con un enfoque de gestión más centralizado. Este movimiento busca coordinar mejor las decisiones, reducir complejidades y reforzar una visión común para el futuro de la movilidad eléctrica en Europa.

El nuevo órgano incluirá un Director Financiero central y responsables únicos de Compras, Producción y Desarrollo, que tomarán decisiones estratégicas junto a los máximos líderes de cada marca. A su vez, cada enseña simplificará su estructura organizativa: quedará un CEO y un miembro del consejo que agrupe Recursos Humanos, finanzas y ventas. Con ello, los puestos separados de compras, producción y desarrollo en cada marca desaparecerán para recortar duplicidades y mejorar la eficiencia operativa.

Volkswagen estima que esta reestructuración permitirá ahorrar alrededor de mil millones de euros en producción hasta 2030. El objetivo es acelerar el desarrollo y la fabricación de coches eléctricos, a la vez que se refuerza la coherencia de producto en modelos como el ID. Tiguan, ID. Polo o ID. Cross. Además, se pretende cerrar una etapa considerada demasiado experimental, recuperando nombres familiares frente a la numeración y concentrando la producción por plantas. Si se suman más autonomía, mejor calidad percibida y denominaciones reconocibles, la marca espera impulsar ventas y matriculaciones.

Fuente – IG Metall

Imágenes | Volkswagen

Fuente de este artículo: Eléctricos – Actualidad Motor
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