
Citroën ha puesto en marcha en Argentina la preventa del nuevo C4 con tecnología híbrida, un movimiento que supone el desembarco de su primer modelo electrificado en el mercado del país. Se trata de un crossover compacto de enfoque europeo que, tras consolidarse en Europa dentro del segmento C, inicia ahora su etapa comercial en el Cono Sur con un planteamiento renovado en diseño, confort y asistencia a la conducción.
Mientras la marca afina los últimos detalles de su presentación oficial prevista para marzo, los interesados ya pueden asegurar una unidad mediante un sistema de reserva anticipada. Esta estrategia, muy habitual en lanzamientos europeos de modelos electrificados, permite sondear la demanda y ordenar las primeras entregas, al tiempo que abre la puerta a que el C4 híbrido pueda ir extendiéndose progresivamente a otros mercados de la región.
El nuevo C4 que llega a Argentina es un crossover del segmento C con silueta tipo fastback, derivado directamente del modelo que Citroën comercializa en Europa. Mide en torno a 4,35 metros de largo, con una carrocería que mezcla rasgos de hatchback elevado y SUV, y una parte trasera con clara caída del techo que le da un aire más dinámico que el de un todocamino tradicional.
En el frontal adopta la identidad de diseño más reciente de la marca, inspirada en los conceptos que Citroën ha ido adelantando en Europa. Se distingue por un emblema del doble chevrón rediseñado, ahora enmarcado en un óvalo, trazos más rectos y angulosos y un conjunto óptico LED de nueva firma lumínica. El resultado se aleja de las líneas redondeadas de la generación anterior y entra de lleno en el lenguaje que la firma está extendiendo en sus modelos compactos en el Viejo Continente.
De perfil se mantienen los pasos de rueda marcados y la postura de conducción sobreelevada, buscando combinar la robustez visual de un SUV con la aerodinámica y fluidez propias de un compacto. En la parte posterior se ha trabajado especialmente el remate del portón y los pilotos, con elementos en negro brillante y una geometría más tridimensional, en línea con lo que ya se ve en otros lanzamientos europeos del grupo Stellantis.
Por dentro, el C4 híbrido interpreta de nuevo la filosofía Citroën Advanced Comfort, un sello que la marca utiliza también en Europa para diferenciarse en términos de confort de marcha. El habitáculo recibe un volante de nuevo diseño con el emblema actualizado, materiales de diferentes texturas y una disposición pensada para ofrecer buena visibilidad y sensación de amplitud, especialmente en las plazas delanteras.
El cuadro de instrumentos es totalmente digital, con pantallas que varían de tamaño en función de la versión: la configuración Plus recurre a un display de 5,5 pulgadas, mientras que la Max eleva esa superficie hasta las 7 pulgadas. En la zona central se integra una pantalla táctil de 10 pulgadas para el sistema multimedia, con conectividad inalámbrica para smartphone y compatibilidad con servicios de navegación avanzados, muy en la línea de lo que se está imponiendo en los modelos europeos de su segmento.
La dotación tecnológica no se limita a la conectividad. La nueva generación del C4 incluye asistente personal integrado, reconocimiento de voz y capacidad de recibir actualizaciones de software remotas, un enfoque que ya es prácticamente estándar en buena parte de los lanzamientos electrificados de Stellantis en Europa. Según la información difundida en la región, el sistema multimedia puede incluso interactuar con asistentes de inteligencia artificial para facilitar el uso de funciones del vehículo.
Citroën mantiene en este C4 su apuesta por un rodar suave y filtrado, gracias a una suspensión con puesta a punto específica y a los asientos desarrollados bajo el programa Advanced Comfort, con mayor espesor de espumas y una ergonomía pensada para largos recorridos. La idea es que el crossover resulte cómodo tanto en el uso urbano diario como en viajes de media y larga distancia.
Los asientos Citroën Advanced Comfort, presentes desde la versión Plus, se combinan con una labor de insonorización a conciencia y una posición de manejo elevada, de corte más SUV que compacto tradicional. En función del acabado, el tapizado mezcla cuero y tela o recurre directamente a recubrimientos en cuero, con diferentes combinaciones de color y detalles decorativos específicos para diferenciar cada variante.
El diseño interior también presta atención a la practicidad cotidiana, con espacios portaobjetos distribuidos en consola central y zonas laterales, y soluciones de integración de dispositivos móviles, como bandejas específicas y, en el caso de la versión superior, sistema de carga inalámbrica. Todo ello se completa con un climatizador automático bizona, presente ya en la versión de acceso, que permite gestionar de manera independiente la temperatura en cada lado del habitáculo.
En Argentina, el C4 híbrido se comercializa inicialmente en dos configuraciones principales, denominadas Plus y Max. Ambas comparten la arquitectura mecánica y la base de equipamiento, pero la segunda se posiciona como una alternativa más equipada en confort y asistentes de conducción, siguiendo una estrategia similar a la que Citroën aplica en Europa para su gama compacta.
La versión Plus apunta a quienes priorizan un equilibrio entre eficiencia, diseño y confort. De serie incluye llantas de aleación de 17 pulgadas, faros delanteros LED, climatizador automático de doble zona, cuadro de instrumentos digital de 5,5 pulgadas, sistema multimedia con pantalla táctil de 10 pulgadas y conectividad inalámbrica, cámara de marcha atrás y sensores de aparcamiento traseros. No faltan los asientos Advanced Comfort con tapizado mixto cuero-tela y la suspensión específica del programa de confort de la marca.
Por encima se sitúa la versión Max, que añade un techo vidriado con apertura eléctrica, cargador inalámbrico para smartphones, tapicería en cuero, cuadro de instrumentos digital de 7 pulgadas y detalles exteriores en color oro satinado que refuerzan la personalización estética. A nivel de seguridad y asistentes, suma elementos como el control de crucero adaptativo con función Stop&Go, sistema de frenado autónomo mejorado, acceso y arranque sin llave, alerta de cambio involuntario de carril con corrección activa, reconocimiento de señales de tráfico, detector de ángulo muerto y espejo interior electrocromático.
Esta estrategia de gama recuerda a la de algunos modelos de Stellantis en Europa, donde se combinan niveles de equipamiento bien diferenciados con un único esquema de propulsión híbrida ligera para simplificar la oferta inicial. Más adelante, no sería extraño que se sumaran variantes con matices específicos para otros mercados de la región, siguiendo el patrón habitual del grupo.
El equipamiento de seguridad del C4 híbrido responde al estándar actual de los compactos europeos, con una amplia dotación de sistemas de ayuda a la conducción especialmente completa en la versión Max. Entre ellos se incluyen funciones como el frenado autónomo de emergencia con detección de peatones y ciclistas, alerta de riesgo de colisión, control de crucero adaptativo con función Stop&Go, mantenimiento de carril con corrección activa y detector de punto ciego.
Además, el modelo recurre a un conjunto de cámaras y sensores perimetrales que facilitan el funcionamiento de estas ayudas y la maniobra en espacios reducidos. La cámara de visión trasera, los sensores de aparcamiento posteriores y, en función del acabado, los asistentes de estacionamiento, buscan que el día a día en ciudad sea más cómodo, un enfoque que también se observa en la oferta europea de Citroën y de otras marcas del grupo.
En materia de seguridad pasiva, la carrocería ha sido diseñada siguiendo los criterios habituales de los compactos del segmento C en Europa, con múltiples airbags, estructuras de absorción de impactos y refuerzos en pilares y zonas críticas. Aunque los detalles específicos para Argentina se conocerán con mayor precisión en el lanzamiento, el modelo parte de una base ampliamente probada en el mercado europeo, donde ya ha pasado por procesos de homologación y ensayos de seguridad.
Uno de los elementos centrales del nuevo C4 en Argentina es su tecnología híbrida ligera de 48 voltios, ya extendida en varios modelos del grupo Stellantis en Europa. En este caso, el sistema combina un motor de gasolina 1.2 turbo con un pequeño propulsor eléctrico alimentado por una batería de 48V, con el objetivo de mejorar la eficiencia sin recurrir a la recarga enchufable.
El motor térmico, perteneciente a la familia PureTech, desarrolla alrededor de 136 CV, mientras que el motor eléctrico aporta unos 21 kW (aproximadamente 28 CV) y 51 Nm de par. La potencia combinada se sitúa en 145 CV, gestionada por una caja automática de doble embrague eDCT de seis relaciones que también integra el propio componente eléctrico, una solución técnica ya presente en otros compactos y SUV del grupo para el mercado europeo.
Según la información difundida por la marca, este sistema permite que el vehículo pueda circular en modo eléctrico durante más del 50% del tiempo en uso urbano, siempre que las condiciones de conducción lo favorezcan. No se trata de un híbrido enchufable, por lo que no necesita cable ni punto de recarga externo; en su lugar, la batería de 48V se recarga aprovechando las fases de deceleración y frenada, asistiendo al motor de combustión en arrancadas y aceleraciones para reducir consumo y emisiones en comparación con un motor exclusivamente térmico.
Con 145 CV combinados y la transmisión automática de doble embrague, el C4 híbrido se sitúa en una franja de potencia muy similar a la de los compactos de motorización media que se venden en Europa. El énfasis, no obstante, está en la eficiencia y la suavidad más que en la deportividad, un planteamiento coherente con su papel de coche familiar de uso diario y ocasionales desplazamientos largos.
La integración del motor eléctrico permite que el coche arranque y se mueva a baja velocidad con mayor silencio de funcionamiento, algo que se nota sobre todo en maniobras y circulación a baja velocidad. A su vez, la caja de doble embrague asegura cambios de marcha rápidos, con una gestión que prioriza mantener el motor térmico en regímenes contenidos para optimizar el consumo, siguiendo una filosofía muy parecida a la que se aplica en las versiones híbridas ligeras de compactos europeos como Peugeot 2008 o Jeep Avenger.
El fabricante no ha detallado para Argentina cifras oficiales de consumo homologado, pero se menciona una reducción estimada en torno al 20% frente a una motorización de gasolina equivalente sin hibridación. De confirmarse esos valores, el C4 híbrido se alinearía con los objetivos de eficiencia que el grupo Stellantis persigue en Europa de cara a los próximos años, donde este tipo de sistemas de 48V sirven de puente entre los modelos puramente térmicos y los eléctricos de batería.
La red de concesionarios oficiales de Citroën en Argentina ya habilitó un esquema de reserva previa con un anticipo de 500.000 pesos, que se toma como señal para iniciar el proceso de compra del C4 híbrido. Este importe tiene carácter reembolsable en caso de que la operación finalmente no se concrete, una condición que la marca destaca para transmitir transparencia y cierta tranquilidad a los compradores que se adelanten a la llegada del modelo.
Quien quiera iniciar el trámite puede acercarse a cualquier concesionario oficial Citroën del país o completar el registro en el sitio web específico del modelo, donde también se concentra la información actualizada de gama y equipamiento. De este modo, la marca combina la atención presencial tradicional con canales digitales de reserva, una fórmula que ya se ha normalizado en Europa para los lanzamientos de vehículos electrificados.
Por ahora, Citroën no ha publicado el precio final de las distintas configuraciones, que se comunicará en el acto de lanzamiento comercial de marzo. Hasta ese momento, la preventa se centra en asegurar plazas de producción y en dar visibilidad al modelo dentro del proceso de electrificación que el grupo Stellantis está desplegando tanto en Europa como en América Latina.
El inicio de la preventa del C4 híbrido en Argentina se interpreta como un primer paso relevante en la estrategia de electrificación de Citroën y del grupo Stellantis en el Cono Sur. El modelo llega tras varios años de recorrido en Europa, lo que permite introducirlo en la región con su última actualización estética y tecnológica ya incorporada, reduciendo los riesgos asociados a un lanzamiento simultáneo.
La decisión de apostar por un sistema híbrido ligero de 48V, en lugar de un híbrido enchufable o un eléctrico puro, encaja con la realidad actual de buena parte de los mercados latinoamericanos, donde la infraestructura de recarga pública todavía está en desarrollo. Este tipo de soluciones intermedias ya se utilizan de forma masiva en Europa como vía para recortar emisiones sin exigir cambios drásticos en los hábitos de repostaje de los conductores.
Con un posicionamiento que combina diseño de inspiración europea, confort de marcha y eficiencia, el nuevo C4 híbrido se presenta en Argentina como un modelo llamado a ampliar la oferta de compactos electrificados de Stellantis en la región. El sistema de preventa, las reservas reembolsables y el lanzamiento programado para marzo actúan como carta de presentación de una estrategia que, si sigue la senda marcada en Europa, irá sumando más alternativas electrificadas en distintos segmentos.
Fuente – Citroën
Imágenes | Citroën
Fuente de este artículo: Lanzamientos – Actualidad Motor
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