La Toyota Hilux eléctrica ya es una realidad: así es la apuesta a batería de la pick up más famosa

2 de junio de 2026
0 Comentarios
[adrotate banner="2"]
[adrotate banner="3"]

La electrificación no perdona a los pesos pesados y ahora le ha tocado el turno a un auténtico tótem del asfalto y el barro. La llegada de la variante completamente eléctrica de la Toyota Hilux supone un antes y un después para el segmento de las pick up, un sector donde la fiabilidad mecánica siempre ha mandado sobre cualquier otra consideración. Este nuevo modelo, que ha comenzado su andadura comercial en mercados como el chileno con origen tailandés, se presenta como la primera opción de una marca generalista en lanzarse a la piscina del 100% eléctrico sin pasar por paradas intermedias como la hibridación.

Aunque estéticamente nos resulte familiar, no se trata de un simple cambio de motor, sino de una evolución profunda para demostrar que los electrones también pueden mancharse de barro. Bajo un lenguaje de diseño que algunos llaman Cyber Sumo la pick up nipona presenta un frontal más cerrado y aerodinámico, eliminando la clásica rejilla tipo panal de las versiones diésel. En el fondo, lo que Toyota busca es que la transición no sea un trauma para el usuario de toda la vida, manteniendo esa planta tan robusta que la ha hecho líder de ventas durante años, pero con un toque moderno que le sienta de maravilla.

Corazón eléctrico y tracción total inteligente AWD…

El esquema mecánico de esta Hilux a batería se basa en dos motores, uno situado en cada eje, lo que le otorga una tracción integral permanente gestionada de forma electrónica. Esta configuración permite que el coche decida cuánta fuerza enviar a cada rueda dependiendo de si estamos subiendo una pendiente pedregosa o circulando por la autovía. El motor trasero es el que lleva la voz cantante con unos 175 CV, mientras que el delantero aporta el apoyo necesario para que el conjunto sume una potencia combinada cercana a los 196 CV, lo que garantiza una respuesta inmediata al pisar el pedal.

Si hablamos de autonomía, las cifras nos dicen que estamos ante un vehículo pensado para un uso mixto muy concreto. Según el ciclo WLTP, puede recorrer unos 260 kilómetros, aunque si te mueves principalmente por entornos urbanos o logísticos, la cifra puede estirarse hasta rozar los 400 kilómetros gracias al sistema de frenada regenerativa. La energía se almacena en una batería de 59,2 kWh que ha sido desarrollada junto a Panasonic, diseñada específicamente para aguantar el trato duro que se le presupone a una herramienta de trabajo eléctrica de este calibre.

Tecnología Diamond Guard para el trato más duro…

Una de las mayores preocupaciones de los puristas era qué pasaría con las baterías al enfrentarse a rocas o vadeos profundos. Toyota ha respondido con lo que llaman estructura Diamond Guard, un subchasis con forma de diamante que mantiene la batería a salvo de torsiones y golpes directos cuando el terreno se pone feo. No es solo marketing, ya que el coche conserva una capacidad de vadeo de 70 centímetros, una dato que ya quisieran muchos todo terrenos clásicos y que permite cruzar cauces de agua sin que el sistema eléctrico sufra lo más mínimo.

En cuanto al confort de marcha, se ha optado por un innovador eje De Dion en la parte trasera. Al fijar el motor eléctrico directamente al chasis en lugar de al propio eje, se reduce el peso no suspendido de la suspensión, lo que se traduce en un rodar mucho más suave y menos saltarín que en las versiones de combustión tradicionales. Esto es un punto a favor enorme para quienes usan la pick up a diario por carreteras convencionales, donde la comodidad suele ser el talón de Aquiles de estos vehículos.

Un interior moderno y con seguridad sin fisuras…

Dentro de la cabina, la digitalización se hace notar con un cuadro de instrumentos de 12,3 pulgadas totalmente configurable y una pantalla central de 8 pulgadas que se entiende perfectamente con el móvil. A pesar de estos avances, los ingenieros han tenido el buen juicio de mantener botones físicos para las funciones principales, algo que se agradece cuando vas conduciendo por caminos bacheados y no quieres pelearte con menús táctiles. El espacio es el mismo de siempre, con una habitabilidad correcta y materiales de buen tacto que parecen hechos para durar toda una vida.

La seguridad no se ha quedado atrás, incorporando el paquete Safety Sense que ya conocemos en otros modelos de la casa japonesa. Esto incluye desde el control de crucero adaptativo hasta el sistema de pre-colisión frontal, sumando un total de siete airbags de serie. Es una apuesta clara por ofrecer un entorno seguro tanto en ciudad como en faenas industriales exigentes, como pueden ser la minería o la agricultura, donde este modelo ya está siendo puesto a prueba con resultados bastante prometedores.

El paso hacia el silencio y las cero emisiones locales supone un cambio de paradigma para un modelo que lleva más de cinco décadas siendo el brazo derecho de muchos trabajadores. Con una capacidad de carga que ronda los 700 kilos y una robustez estructural que no se ha visto mermada por el cambio de propulsión, la Hilux BEV se posiciona como una herramienta versátil para flotas y empresas que buscan reducir su huella de carbono sin renunciar a la eficacia. El futuro de las pick up parece estar irremediablemente ligado al enchufe, y que un referente como este tome la delantera nos da una pista muy clara del camino a seguir en el mercado europeo y global en los próximos años.

Fuente de este artículo: Eléctricos – Actualidad Motor
Enlace de la fuente: Visitar a la fuente

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

[adrotate banner="1"]
[adrotate banner="2"]
[adrotate banner="3"]