Morgan Midsummer Coupé, la última joya artesanal con sello de Pininfarina

6 de julio de 2026
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La mítica casa inglesa Morgan ha vuelto a demostrar que su ritmo de fabricación es ajeno a las prisas de la industria moderna. Con el debut del Morgan Midsummer Coupé, la casa evoluciona su reciente concepto barchetta hacia una variante de techo cerrado que destaca por una elegancia atemporal. Este proyecto es el resultado de una estrecha colaboración con la prestigiosa casa italiana Pininfarina, logrando una fusión natural entre la sobriedad técnica del Reino Unido y el refinamiento estético transalpino.

Aunque a simple vista pueda parecer que se trata simplemente de añadir una cubierta rígida al modelo anterior, el desarrollo ha supuesto un reto de ingeniería que ha durado dos años. Todo comenzó por la petición expresa de un cliente que deseaba una versión cupé, lo que finalmente derivó en una serie ultra exclusiva de tan solo nueve unidades destinadas a coleccionistas. El vehículo no solo representa un hito por su diseño, sino por ser el primer cupé que sale de las instalaciones de Pickersleigh Road desde que finalizara la producción del Aero Coupe hace casi una década.

Arquitectura y tecnología de origen bávaro…

Bajo su piel de aspecto clásico, este modelo se sustenta sobre la avanzada plataforma de aluminio pegado CXV, la misma que utilizan otros modelos prestacionales de la marca. Para mover este conjunto, Morgan ha confiado de nuevo en la ingeniería alemana, instalando un motor BMW de seis cilindros en línea y 3.0 litros turboalimentado. Este bloque, capaz de entregar 340 CV, se gestiona a través de una caja de cambios automática ZF de ocho velocidades, lo que asegura un comportamiento dinámico a la altura de los mejores deportivos europeos actuales.

El trabajo realizado en la zona superior es especialmente reseñable, ya que el nuevo techo apenas incrementa el peso total del coche. Según los datos técnicos facilitados, el Midsummer Coupé solo pesa un 2,5 por ciento más que un modelo equivalente de la gama con techo rígido convencional. Esto se ha logrado gracias a unos pilares A fabricados en aluminio macizo y a un sistema de acristalamiento estructural donde el propio cristal ayuda a soportar las tensiones de la carrocería, eliminando la necesidad de pesados marcos de goma tradicionales.

Artesanía pura y materiales nobles…

En el interior, la cabina parece más el camarote de un yate de lujo que el habitáculo de un coche convencional. El uso de la madera de teca es el gran protagonista, extendiéndose por el salpicadero, las puertas y la consola central en un despliegue de ebanistería sin parangón. Para los clientes que busquen algo diferente, la marca permite experimentar con distintas especies de madera y acabados, asegurando que no existan dos ejemplares iguales entre los nueve que se van a fabricar.

La construcción de la carrocería sigue procesos que parecen sacados de otra época, utilizando técnicas manuales de moldeado. Cada panel de aluminio se le da forma mediante la técnica de la rueda inglesa, un oficio que requiere cientos de horas de trabajo manual antes de ser verificado mediante modernos escáneres láser. Este equilibrio se mantiene también en el chasis, donde el armazón de madera de fresno sigue siendo un elemento vital para aportar flexibilidad y una absorción acústica que los materiales sintéticos no consiguen replicar.

Un legado para coleccionistas…

En el mercado español, resulta difícil encontrar rivales directos para un vehículo de estas características, siendo lo más parecido el Hurtan Grand Albaycín, aunque este último apueste por una base mecánica más convencional. El Midsummer Coupé se sitúa en un escalón superior de exclusividad y personalización artesanal, con detalles como las llantas forjadas de 19 pulgadas, que son las más complejas jamás diseñadas por Morgan. La unidad de presentación, conocida como la «prueba del artista», terminará su viaje en el prestigioso Museo Louwman de La Haya, quedando como un testimonio histórico de esta colaboración.

Esta creación de Malvern se consolida como una pieza de colección que evita las estridencias de los superdeportivos modernos para centrarse en la pureza de líneas y el tacto de los materiales naturales. Con su mecánica de seis cilindros contrastada y una estructura que mezcla el aluminio con el fresno, el modelo ofrece una experiencia de conducción auténtica y alejada de la digitalización excesiva. Los pocos afortunados que se pongan al volante de una de estas unidades poseerán un automóvil que, más allá de su rendimiento, es una declaración de intenciones sobre cómo debe entenderse el lujo automovilístico en el siglo veintiuno.

Fuente – Morgan

Imágenes | Morgan


























Fuente de este artículo: Lanzamientos – Actualidad Motor
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