BYD amplía, de nuevo, la garantía de sus baterías Blade en toda Europa

28 de enero de 2026
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La marca china BYD ha decidido dar un paso más en su estrategia europea mejorando las condiciones de garantía de uno de los componentes más sensibles de sus coches electrificados. La batería Blade Battery que equipa sus modelos eléctricos e híbridos enchufables. El fabricante refuerza así su apuesta por el mercado del Viejo Continente y busca aportar un extra de tranquilidad a quienes recorren muchos kilómetros al año.

Con esta decisión, BYD introduce un nuevo límite de cobertura para sus acumuladores de este tipo. 8 años o 250.000 kilómetros de garantía para la batería, con un umbral mínimo de capacidad garantizada del 70%. La medida se centra en el uso real que hacen muchos conductores europeos, especialmente aquellos que realizan desplazamientos frecuentes de larga distancia, y se suma al resto de garantías ya presentes en sus vehículos.

Nuevo límite de 250.000 km para la batería Blade…

La actualización anunciada por la compañía supone un incremento notable en el kilometraje máximo cubierto: se pasa de los anteriores 200.000 a 250.000 kilómetros, manteniendo inalterado el periodo de ocho años. Esto beneficia sobre todo a conductores con un uso intensivo del coche, que exprimen más los kilómetros en un plazo relativamente corto de tiempo.

Si se reparte ese kilometraje máximo entre los ocho años de cobertura, la cifra resulta en una media de 31.250 kilómetros anuales para aprovechar al completo el nuevo techo de la garantía. Para una gran parte de usuarios particulares es poco probable alcanzar los 250.000 km en ese periodo, de modo que el mayor impacto se dará en quienes realizan largos trayectos de forma habitual.

Conviene aclarar que esta garantía específica de la batería Blade no sustituye ni modifica las coberturas generales del vehículo. BYD mantiene su garantía básica de coche completo en seis años o 150.000 kilómetros, continúa ofreciendo doce años sin límite de kilometraje frente a perforación por óxido de la carrocería y conserva la garantía sobre el tren motriz eléctrico en ocho años o 150.000 kilómetros. La novedad se centra, por tanto, en el acumulador principal de los modelos electrificados.

Ámbito de aplicación en Europa y modelos cubiertos…

La ampliación del kilometraje garantizado de la Blade Battery se extiende a todos los vehículos eléctricos de batería (BEV) y a los híbridos enchufables de tipo Super Hybrid de BYD comercializados en Europa. La única excepción la constituye la furgoneta eléctrica eTP3, que queda fuera de esta mejora de condiciones.

En cuanto al alcance geográfico, la marca ha confirmado que la medida se aplica en los países del Espacio Económico Europeo (EEE), así como en Suiza y el Reino Unido. Esto incluye, por tanto, mercados clave como España, Francia, Alemania, Italia o los países nórdicos, donde la electrificación del parque automovilístico avanza con especial rapidez.

Además, BYD subraya que no se trata de una ventaja reservada únicamente a los vehículos recién matriculados. La compañía indica que la extensión del kilometraje máximo de garantía se aplicará también a los modelos BYD ya en circulación equipados con Blade Battery, de modo que los propietarios actuales verán actualizadas automáticamente las condiciones de cobertura de sus baterías sin necesidad de realizar gestiones adicionales.

No obstante, la propia marca puntualiza que quedan excluidos aquellos vehículos destinados a determinados servicios de movilidad o sujetos a acuerdos específicos de flotas, por lo que en estos casos pueden mantenerse condiciones particulares negociadas previamente.

Estado de salud mínimo y condiciones de la cobertura…

Las condiciones generales asociadas a la garantía de la Blade Battery permanecen estables a pesar del aumento de kilómetros. BYD continúa fijando un Estado de Salud (State of Health, SOH) mínimo garantizado del 70% de capacidad durante los ocho años de vigencia o hasta alcanzar el límite de 250.000 km, lo que suceda antes.

En la práctica, esto significa que si la capacidad de la batería cae por debajo de ese umbral del 70% dentro del periodo y kilometraje cubiertos, el fabricante está obligado a reparar, sustituir o tomar las medidas técnicas necesarias para corregir el problema. Esta referencia de capacidad residual se ha consolidado como un estándar de facto en la industria para evaluar el envejecimiento de los acumuladores de tracción.

La marca admite que la mayoría de usuarios no llegarán a consumir el kilometraje máximo dentro de los ocho años, de modo que la mejora está pensada sobre todo para aquellos conductores que hacen un uso intensivo del vehículo. Para el resto, el principal valor añadido se encuentra en el refuerzo de confianza que implica saber que la batería mantiene la protección oficial durante un periodo prolongado y con un umbral de degradación claramente definido.

Confianza de BYD en la durabilidad de su Blade Battery…

BYD vincula directamente esta ampliación de condiciones con la fiabilidad demostrada por su tecnología de baterías. La compañía sostiene que la robustez y el comportamiento a largo plazo de la Blade Battery han permitido elevar el kilometraje garantizado sin variar el plazo temporal, lo que refuerza el mensaje de confianza en su propia ingeniería.

En palabras del fabricante, el incremento del límite de kilómetros busca «reforzar aún más la confianza de los usuarios en los vehículos de nueva energía». Al trasladar esta mejora tanto a clientes nuevos como a actuales, BYD intenta consolidar la imagen de que su apuesta por la electrificación no se limita a la comercialización del producto, sino también a su respaldo a largo plazo.

Esta estrategia encaja con la intención de la marca de ganar peso en un mercado europeo cada vez más competitivo, en el que las garantías de batería se han convertido en un elemento diferenciador clave. La ampliación a 250.000 km sitúa a BYD en una posición ventajosa frente a algunos rivales que mantienen límites más conservadores tanto en tiempo como en kilometraje.

Tecnología Blade Battery: química LFP y diseño estructural…

La Blade Battery de BYD se basa en una química de fosfato de hierro y litio (LFP), una formulación que prescinde de materiales como el níquel y el cobalto. Este enfoque reduce la dependencia de metales considerados críticos, rebaja el impacto ambiental asociado a la extracción de ciertas materias primas y, al mismo tiempo, ofrece una buena estabilidad térmica y una degradación contenida a lo largo del tiempo.

Desde el punto de vista del diseño, la batería adopta una configuración particular en la que cada celda tiene forma de lámina alargada y se dispone de manera transversal dentro del conjunto. Así, las celdas actúan no solo como elementos de almacenamiento de energía, sino también como parte de la estructura del propio paquete, aumentando la rigidez y permitiendo un uso más eficiente del espacio disponible en el vehículo.

Según los datos facilitados por la marca, esta arquitectura compacta permite reducir el volumen ocupado por el sistema de batería hasta un 50% respecto a configuraciones convencionales. Esto deja más margen para el habitáculo o el maletero y facilita que los diseñadores puedan optimizar la plataforma del vehículo sin sacrificar capacidad de almacenamiento de energía.

En términos de durabilidad, las pruebas internas de BYD apuntan a que la Blade Battery es capaz de soportar más de 3.000 ciclos completos de carga y descarga antes de sufrir una degradación significativa. Traducido a uso real, la marca equipara esta cifra a del orden de 1,2 millones de kilómetros de vida útil teórica, muy por encima de lo que recorrerá la mayoría de coches en su existencia.

Rendimiento y ejemplos de modelos con Blade Battery…

La tecnología Blade Battery se encuentra ya en varios modelos destinados al mercado europeo. BYD destaca, por ejemplo, que en el caso del BYD Seal Design se alcanzan autonomías combinadas en torno a los 570 kilómetros bajo los ciclos de homologación actuales, una cifra que sitúa al modelo entre las propuestas con mayor rango de uso diario.

En el ámbito de la carga rápida, uno de los ejemplos mencionados por la marca es el BYD Sealion 7 Excellence AWD, que puede admitir potencias de hasta 230 kW en corriente continua. En condiciones adecuadas, este sistema permitiría recuperar la batería desde el 30% hasta el 80% de carga en aproximadamente 18 minutos, lo que acorta considerablemente las paradas necesarias en viajes largos.

Estas prestaciones se apoyan en la capacidad de la química LFP para gestionar con solvencia ciclos frecuentes de carga rápida, manteniendo un nivel de degradación contenido. La combinación de un diseño estructural compacto, una química estable y una gestión térmica adecuada contribuye a que BYD se muestre cómoda ofreciendo garantías más ambiciosas en términos de kilometraje.

Protocolos de seguridad y pruebas extremas…

Uno de los puntos de apoyo de la estrategia de BYD es el amplio conjunto de ensayos al que asegura haber sometido su Blade Battery. La marca cita, entre otros, la exigente prueba de penetración con clavos, en la que la temperatura superficial se mantiene por debajo de los 60 ºC. Esta cifra contrasta con el comportamiento de algunas baterías tradicionales, que pueden experimentar incrementos térmicos mucho mayores en condiciones similares.

En los test de sobrecarga, BYD indica que la batería ha sido sometida a hasta un 260% de su capacidad nominal sin activar reacciones térmicas incontroladas. Adicionalmente, se han realizado pruebas en horno a temperaturas superiores a los 300 ºC, así como ensayos de aplastamiento, inmersión en agua salada y caídas desde diferentes alturas, con el objetivo de verificar la integridad del sistema en escenarios que exceden las exigencias habituales de las normativas internacionales.

Estos protocolos se presentan como una evidencia de que la seguridad se ha situado en el centro del desarrollo de la Blade Battery. Si bien los detalles completos de las pruebas permanecen en manos del fabricante, el mensaje que se quiere trasladar al consumidor europeo es que la batería no solo busca ofrecer autonomía y durabilidad, sino también una respuesta controlada ante impactos, deformaciones o abusos eléctricos severos.

Impacto en la percepción de Europa…

La decisión de BYD de ampliar la garantía de su Blade Battery en Europa se enmarca en un contexto donde las dudas sobre la vida útil y el coste de sustitución de las baterías siguen siendo un freno para algunos compradores. Las marcas que son capaces de ofrecer coberturas más amplias tienden a mejorar su atractivo ante quienes se plantean dar el salto al vehículo eléctrico por primera vez.

Al elevar el límite a 250.000 km e incluir un SOH mínimo del 70%, BYD trata de rebatir la idea de que las baterías pierden rápidamente su utilidad o se convierten en un gasto inasumible al cabo de pocos años. Aunque la mayoría de conductores no llegarán a agotar el kilometraje cubierto, la existencia de esta protección se convierte en un argumento de peso en el momento de comparar opciones dentro del escaparate de modelos electrificados disponibles en Europa.

En conjunto, la combinación de química LFP, diseño Blade, protocolos de seguridad exigentes y una garantía que ahora alcanza los 8 años o 250.000 km refuerza la presencia de BYD en el mercado europeo de vehículos eléctricos e híbridos enchufables. Para los usuarios, especialmente los que realizan muchos kilómetros cada año, el nuevo marco de cobertura supone un incentivo adicional para considerar las propuestas de la marca, al tiempo que contribuye a normalizar la idea de que una batería puede acompañar al vehículo durante una vida útil prolongada sin perder su funcionalidad esencial.

Fuente – BYD by Newspress Spain

Imágenes | BYD

Fuente de este artículo: Eléctricos – Actualidad Motor
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